16 junio 2010

Con las piedras en las yemas.

"Oiga ¿qué hace?" me dice un hombre que fue hasta el terreno valdío y me encuentra tirado entre las piedras y el polvo. Estuve allí un buen rato, detuve el reproductor de música y estuve pensando, pero al rato escuchaba a un niño diciendo "ay, apá pero esta hasta donde están los animales", la verdad ningún animal me mordió (creo). Pensó que era un indigente porque hasta me pregunto si vivía aquí.

No me importa, les debe parecer raro que alguien se tire a ver las estrellas un rato. Es solo lo más relajante que puedo hacer, incluso sintiendo los pequeños bultos duros de roca bajo mi espalda, incluso los mosquitos desaparecieron, me cedieron esta noche y la luna con su pequeña hermanita. Vi pasar caravanas de nubes, de hecho una se parecía a un fénix (yo y mi imaginación) y podría jurar que las nubes que lo formaban ondeaban como una bandera; no, no me drogo.

Sirve para poner en orden un lío de ideas que se me han ido sumando a un nudo supremo neuronal y no encontraba como deshacerlo, poco a poco va cediendo. Que se me vienen un montón de cambios, pues estoy ansioso de verlos; pensando en esos cambios, me encontré, sin darme cuenta sonriendo con tu rostro de trompita levantada en la cabeza, aproveche de pasearme por tu cuarto y verte durmiendo, un besito suave por sobre los labios bastó. Un viaje astral a mi manera.

Esto lo pienso hacer una y otra vez, hasta que todos aquí me crean vagabundo.

04 junio 2010

Mapachinchin

 Inundo mis oídos de Kings of Lion, mi laringe con tu nombre, mi cerebro con pensamientos. Mis ojos hambrientos de verte, mientras otro aún no lo cree. En el limbo temporal te espero; la estación central, un vagón que no se a donde lleva, no se si tú, pero solo contemplo las vías.

Muerdo mis labios mientras miro todo pasar, de alguna manera me siento parte de ello. La ceja que me mira y la miro, le sonrío y me sonríe. Cada vez más rápido, casi no siento la gravedad, como un listón que se paseó por mis dedos, cálido y suave, se pasa por los tuyos y tu aroma. No me siento el mejor, pero puedo llegar a serlo, no soy el más valiente, pero puedo intentarlo. Así espero cada día, sin que el vagón se detenga, sin saber en que estación te bajas o yo lo dejo, lo único es que el viaje me esta gustando.